Los anuncios en ChatGPT ya mueven 109 millones de dólares al mes

OpenAI está empujando su negocio publicitario un paso más allá.

El 7 de mayo, Dave Dugan, responsable global de publicidad de OpenAI, dijo que los anuncios de ChatGPT llegarán en las próximas semanas al Reino Unido, Brasil, Japón, Corea del Sur y México. Sumados a Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, serán nueve los mercados donde los anunciantes podrán comprar ubicaciones en ChatGPT.

El ritmo importa. La prueba limitada comenzó el 9 de febrero entre usuarios Free y Go en Estados Unidos. Apenas han pasado tres meses.

Cómo se explica la meta de 2.500 millones de dólares

Los números resumen la apuesta:

  • Desde el 9 de febrero, la facturación publicitaria mensual ronda los 109 millones de dólares.
  • La previsión interna de OpenAI apunta a 500 millones de dólares al mes en el corto plazo.
  • La meta para 2026 es de 2.500 millones de dólares.

En otras palabras, la prueba ya muestra un negocio anualizado de unos 1.300 millones de dólares, pero OpenAI quiere casi duplicarlo este año. Para hacerlo necesita dos palancas: expansión geográfica y un producto publicitario más maduro.

Estados Unidos queda abierto

El movimiento complementario llegó el 5 de mayo, cuando OpenAI abrió el administrador de anuncios autoservicio de ChatGPT a todos los anunciantes de Estados Unidos y eliminó el gasto mínimo de 50.000 dólares.

Ahora pueden entrar desde pequeñas empresas y startups hasta grandes grupos de agencias como Dentsu, Omnicom, Publicis y WPP.

Las categorías permitidas por ahora son seis:

  • hogar y bienes de consumo
  • servicios locales
  • viajes
  • entretenimiento
  • productos digitales
  • educación

El formato sigue siendo básico: un pequeño icono más texto, con puja CPC. OpenAI ya lanzó un pixel de seguimiento de conversiones, trabaja en Conversions API y puja CPA, y promete medición de terceros sin nombrar socios ni calendario.

Para cualquiera que conozca la publicidad digital, la dirección es evidente. OpenAI está llevando a ChatGPT las piezas que hicieron que Google y Meta fueran entornos cómodos para mover presupuesto.

"By adding things like an ads manager, CPC bidding, pixel measurement and CAPI, OpenAI is demonstrating that it understands the basic building blocks that are necessary for advertisers to feel comfortable testing on ChatGPT."

Dicho de forma simple: si los anunciantes vienen de Google y Meta, OpenAI necesita ofrecer las mismas herramientas básicas antes de que trasladen presupuesto relevante.

Por qué Reino Unido, Brasil, Japón, Corea del Sur y México

Los analistas del sector señalan dos razones: alta concentración de publicidad online y una base grande de usuarios de ChatGPT. OpenAI no va a esos mercados a ganar usuarios, sino a monetizar lugares donde ya hay usuarios y presupuesto.

MercadoEstado
Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva ZelandaEn operación desde hace 3 meses
Reino Unido, Brasil, Japón, Corea del Sur, MéxicoLanzamiento en las próximas semanas
Unión EuropeaSin calendario anunciado

Que la Unión Europea no esté en la primera ola no sorprende. Entre la AI Act y la regulación de publicidad digital, el modelo de OpenAI de separar anuncios y respuestas todavía tiene que encajar con los reguladores.

"As we expand thoughtfully, we're focused on learning what works best for users and advertisers in each region while staying grounded in the principles that matter most to us: answer independence, privacy, and user control."

Las tres promesas clave son answer independence, privacy y user control. OpenAI dice que los anuncios no influyen en las respuestas de ChatGPT, se etiquetan como sponsored y se separan visualmente de las respuestas nativas. Los anunciantes reciben datos agregados de impresiones y clics, no historiales de chat.

El diseño intenta evitar el viejo problema de la búsqueda pagada: que los resultados patrocinados contaminen la experiencia principal.

Por qué conviene seguir este movimiento

El año pasado, poner anuncios en ChatGPT aún era una discusión interna. Ahora, en tres meses, el producto ya muestra un ritmo anualizado cercano a 1.300 millones de dólares. Es un giro fuerte frente a la antigua promesa de Sam Altman de que ChatGPT no tendría anuncios.

Más importante es la cadencia. OpenAI empezó con Free y Go, los planes gratuitos o baratos, mientras Plus, Pro, Business, Enterprise y Education siguen sin anuncios. Primero usó una pequeña whitelist de anunciantes, luego abrió el autoservicio y cinco nuevos mercados. La publicidad se está tratando como un producto que se itera, no como un despliegue único.

El guion recuerda al de Google AdWords entre 2002 y 2005.

Si OpenAI llegará a 2.500 millones de dólares se verá mejor en seis meses. Lo que ya está claro es que la publicidad cambiará la forma de ChatGPT durante el próximo año: qué marcas aparecen, cómo se fija el CPC y con qué frecuencia puede aparecer sponsored antes de que los usuarios se cansen. OpenAI tiene que hacer funcionar esa línea de ingresos sin deteriorar la experiencia.

Fuentes: CocoLoop, "Expand thoughtfully": OpenAI offers ChatGPT ads to new markets including the U.K., Brazil and Japan (Digiday); OpenAI opens up ChatGPT ads manager to the U.S. while promising third-party measurement, CPA bidding (Digiday); New ways to buy ChatGPT ads (blog oficial de OpenAI)