Según una información de Jiemian News, Moonshot AI negocia con los tres proveedores de nube —Microsoft, Amazon y Google— un reparto de ingresos por Kimi K3, con una oferta inicial de hasta el 30%. Las conversaciones aún están en una fase temprana: no se ha definido ni el criterio de cálculo del reparto, ni el calendario de implementación, ni los límites del servicio. Los tres proveedores de nube y Moonshot AI se negaron a hacer comentarios.
La cifra del 30% llama la atención porque el sector solía considerar el 20% como el techo que un desarrollador de modelos podía conseguir. Si esta ronda de negociación llega a buen puerto, sería el primer gran acuerdo de reparto de ingresos de un modelo de lenguaje entre una empresa china de IA y los gigantes de la nube estadounidenses; hasta ahora, los modelos de código abierto chinos alojados en nubes estadounidenses seguían sobre todo el patrón de 'la plataforma se queda los pesos gratis y el desarrollador solo gana visibilidad'.
Si los pesos son gratis, ¿qué se reparte entonces?
Kimi K3 se lanzó en julio de este año, con 2,8 billones de parámetros en total y unos 104.000 millones de parámetros activos, siendo el primer modelo de código abierto del mundo en la categoría de 3 billones. Código abierto significa que cualquiera puede descargar los pesos y ejecutarlos de forma local sin pagar nada.
Lo que sí es negociable está en otra capa: los proveedores de nube empaquetan el modelo como un servicio gestionado (MaaS) y lo venden a clientes empresariales, cobrando según el uso. Ese dinero antes no llegaba a Moonshot AI, y ahora la empresa quiere quedarse con una parte proporcional. Según la información, los proveedores de nube suelen fijar un umbral de 20 millones de dólares de ingresos anuales para iniciar negociaciones de licencia comercial; los modelos que no llegan a esa cifra ni siquiera se sientan a la mesa.
El 30% coincide justo con la comisión que suelen cobrar las tiendas de aplicaciones. La diferencia está en el sentido: en las tiendas de aplicaciones, la plataforma cobra un 30% a los desarrolladores; aquí es el desarrollador del modelo quien exige un 30% a la plataforma. Quién tiene el poder de fijar el precio depende de cuánto necesite la plataforma ese modelo en concreto.
De dónde sale esa confianza
La carta de negociación de Moonshot AI está en las cifras de uso. Huang Zhenxin, responsable del negocio empresarial de Kimi, reveló en la Cumbre de Amazon Web Services en China que los ingresos por API de la compañía crecieron un 400% interanual, con la API representando ya más del 70% de los ingresos totales; los usuarios de pago en el extranjero también crecieron un 400%, cubriendo más de 180 países y regiones.
El aumento de los ingresos recurrentes anuales (ARR) fue aún más pronunciado: en marzo eran 100 millones de dólares, y a mediados de junio ya superaban los 300 millones, triplicándose en tres meses. Antes del lanzamiento de K3, casi 3.700 desarrolladores esperaban en cola para descargarlo, y en los primeros 30 minutos tras su lanzamiento los 'me gusta' en Hugging Face ya superaban los 4.000. Según un recuento hasta el 26 de julio, los modelos chinos acaparaban en torno al 63,5% de la cuota de mercado global.
Haciendo un cálculo aproximado, incluso aplicando el 30% sobre unos ingresos del orden de 300 millones de dólares, este reparto por sí solo no cambiaría el panorama general de ingresos. Su verdadero peso está en otra parte: en cuanto un proveedor de nube lo firme, la idea de que 'los modelos de código abierto chinos pueden llevarse parte de los ingresos por alojamiento de las nubes estadounidenses' dejará de ser una hipótesis para convertirse en precedente, y modelos como GLM, Qwen o MiniMax podrán usar ese contrato como referencia para negociar sus propios precios.
Fuentes: Jiemian News, CocoLoop, página del modelo en Hugging Face, intervención pública en la Cumbre de Amazon Web Services en China; las cifras sobre el porcentaje de reparto, el tamaño de parámetros de K3, el ARR y el crecimiento de la API se contrastaron con información publicada.