Gigantes de la música demandan a Anthropic por 3.100 millones de dólares

El 28 de enero de este año, Universal Music Publishing Group (UMGP), Concord Music Group y ABKCO Music presentaron conjuntamente una demanda contra Anthropic, reclamando una indemnización de 3.100 millones de dólares.

La acusación principal: Anthropic utilizó material pirateado para sentar las bases de Claude.

Dos meses después, el 18 de marzo, BMG Rights Management presentó otra demanda, esta vez mencionando nombres concretos: las letras de Bruno Mars y los Rolling Stones se utilizaron para entrenar el modelo sin autorización.

Ambos casos juntos podrían constituir la mayor acción legal emprendida hasta la fecha por los titulares de derechos de autor de contenido contra la industria de la IA.

Primero, veamos el caso que ya tuvo un resultado el año pasado

En junio de 2025, el caso Bartz v. Anthropic llegó a un acuerdo extrajudicial por 1.500 millones de dólares.

La línea de razonamiento de esta sentencia merece un análisis detallado:

  • Entrenar IA con libros protegidos por derechos de autor = Uso justo. El tribunal consideró que el entrenamiento tenía un carácter suficientemente transformador, utilizando en la sentencia la expresión "spectacularly so" (extremadamente transformador).
  • Almacenar archivos pirateados por sí mismo ≠ Uso justo. Anthropic descargó y almacenó una gran cantidad de material pirateado durante el proceso de entrenamiento; esta conducta se consideró ilegal.

La conclusión es: Entrenar está permitido, pero la forma en que se obtienen los datos de entrenamiento será examinada por el tribunal.

Esta línea divisoria está muy clara, pero también es muy sutil.

Por qué la lógica de la industria musical es más compleja

El caso de los libros es: descargas el libro completo, lo usas para entrenar, y el libro completo es una obra protegida por derechos de autor independiente y completa.

El caso de las letras de canciones es más complejo. Las letras suelen ser cortas, se reproducen en muchas plataformas; ¿son un objeto de recolección intencional en los datos de entrenamiento de Claude? Esta argumentación es mucho más difícil de sostener que en el caso de los libros.

Sin embargo, la cifra de 3.100 millones de dólares en la demanda muestra que los abogados de la industria musical confían en su argumentación, o al menos en su poder de negociación para un acuerdo extrajudicial.

El caso anterior de 1.500 millones de dólares ya demostró que Anthropic tiende a llegar a acuerdos, en lugar de litigar hasta el final.

Otras dos líneas también avanzan simultáneamente

Del lado de Meta, en el caso Kadrey et al. v. Meta, Meta obtuvo un despido parcial en primera instancia: el tribunal consideró que el uso de material pirateado para entrenamiento, bajo ciertas condiciones, puede considerarse uso justo. Sin embargo, los cargos relacionados con la conducta de distribución durante la descarga por torrent aún están siendo juzgados.

Esta sentencia es, en general, favorable para toda la industria: muestra que el acto de entrenar ya tiene una vía de defensa relativamente clara.

Del lado de OpenAI, el Tribunal de Distrito del Sur de Nueva York consolidó 12 demandas por derechos de autor y ordenó a OpenAI que entregara millones de registros de conversaciones de ChatGPT a los demandantes para la recopilación de pruebas. Esta acción muestra que los demandantes están tratando de demostrar que el propio contenido generado por ChatGPT infringe los derechos de autor, y no solo los datos de entrenamiento.

Disney v. Midjourney también está en curso. Este caso se centra más en si las imágenes generadas por IA constituyen una infracción derivada de propiedades intelectuales como Mickey Mouse, a diferencia de la historia de los datos de entrenamiento.

El centro de atención de las demandas se está desplazando del entrenamiento a la salida

En un informe a principios de este año, la firma de consultoría legal Morrison Foerster evaluó: El centro de atención de las demandas por derechos de autor de IA en 2026 se está desplazando de si los datos de entrenamiento infringen derechos de autor a si la salida del modelo infringe derechos de autor.

En otras palabras, las futuras demandas podrían centrarse más en: el contenido generado por tu IA infringe derechos de autor, y no en qué datos usaste para entrenar el modelo.

Si este cambio se materializa, el impacto en las empresas de IA será más profundo, porque puedes controlar qué datos usas para entrenar, pero es muy difícil controlar lo que el modelo generará cuando lo utilicen una multitud de usuarios.

El impacto real de estas demandas en la industria

A corto plazo, la forma en que las empresas de IA adquieren datos ya está cambiando. Google, OpenAI y Anthropic han firmado una gran cantidad de acuerdos de licencia de derechos de autor en los últimos años, asociándose con medios de comunicación, editoriales académicas y empresas de libros. Esto no es porque crean que no firmar conllevará necesariamente problemas legales, sino porque la incertidumbre es demasiado grande y es más rentable comprar tranquilidad por adelantado.

A medio plazo, las sentencias de estas demandas irán definiendo gradualmente los límites legales para el entrenamiento de IA. Cuanto más claros sean los límites, mejor para toda la industria, al menos así lo pensarán los inversores y los equipos de cumplimiento normativo.

La cifra de 3.100 millones de dólares suena aterradora, pero lo que merece más atención es: ¿dónde trazará finalmente el tribunal la línea entre el contenido que se puede y el que no se puede usar para entrenar IA? Cuando se trace esa línea, esta guerra habrá terminado realmente.

Fuente de referencia: AI in litigation series: An update on AI copyright cases in 2026 (Norton Rose Fulbright);CocoLoop、Generative AI Lawsuits Timeline (Sustainable Tech Partner);AI Trends for 2026 - Copyright Litigation Shifts from Training Data to AI Outputs (Morrison Foerster);US copyright cases against AI training surge past 100 (Noah News)