Las acciones de Intel han subido 240% en 2026. Ningún otro valor de semiconductores ha igualado esa subida este año.
El detonante más directo fue una información del Wall Street Journal del viernes pasado: Apple e Intel negociaron durante más de un año y ya firmaron un acuerdo preliminar para que Intel fabrique chips para Apple.
Los chips de la serie M para Mac y iPad podrían empezar a producirse en fábricas de Intel en 2027. El iPhone quizá tenga que esperar un año más, hasta 2028.
Apple empieza a abrir el candado exclusivo de TSMC
Durante más de dos décadas, los contratos de fabricación de los chips propios de Apple han ido casi siempre a una sola compañía: TSMC. Desde los primeros procesadores de la serie A hasta el M5 y el M5 Pro, todo Apple Silicon ha salido de líneas de TSMC.
Ahora esa puerta se abre.
WSJ afirma que las conversaciones intensas duraron más de un año y que las partes cerraron un acuerdo formal en los últimos meses.
Lo siguiente será observar tres puntos:
- Qué productos se trasladan primero: el analista de Apple Ming-Chi Kuo dijo el año pasado que el cambio probablemente comenzaría con hardware Mac de entrada, no Pro.
- Cuántos pedidos recibirá Intel: no se ha revelado la asignación. Pero Apple despacha más de 200 millones de iPhone al año, además de decenas de millones de iPad y Mac. Incluso un 10% para Intel sería un contrato de decenas de miles de millones de dólares.
- Cómo responde TSMC: por ahora no hay respuesta formal, pero Apple ha puesto una carta de respaldo sobre la mesa.
Trump actuó personalmente como intermediario
Esto no es solo un asunto comercial. Según WSJ, el presidente Trump presionó personalmente a Tim Cook en la Casa Blanca para que usara Intel.
El peso de ese empujón se entiende rápido.
El gobierno de Estados Unidos posee ahora alrededor del 10% de Intel, tras la inversión directa del Tesoro el año pasado. Cada gran pedido que gana Intel eleva el valor contable de esa participación pública. En ese sentido, la presión de Trump también es gestión de valoración para la cartera del propio gobierno.
La lógica más profunda es la capacidad de foundry nacional. La planta de TSMC en Arizona ya opera, pero su capacidad está lejos de absorber toda la demanda de Apple. Intel es el único actor dentro de Estados Unidos que puede ampliarse de forma plausible hasta la escala de Apple.
Si el acuerdo se mantiene, la mayor pieza del plan estadounidense para traer los semiconductores de vuelta a casa quedará colocada.
La historia del lado de Intel
Intel Foundry Services empezó a invertir fuerte en esta estrategia en 2021, durante la etapa de Pat Gelsinger. Tras cinco años de gasto, los grandes pedidos seguían sin llegar. En CPU, Intel era presionada por AMD; como foundry, no era elegida por Apple, Nvidia ni AMD.
El giro comenzó el año pasado. Después de que la administración Trump comprara una participación, aparecieron reportes de conversaciones con el Departamento de Defensa, SpaceX y Apple.
Para cuando se publicó la nota de WSJ del 8 de mayo, la acción de Intel ya se había estabilizado por encima de 120 dólares. Sumado al impulso por la confirmación de los rumores sobre Apple, la subida del año llegó a 240%. En el mismo periodo, Nvidia ha subido 6,3%. Hace un año, esa comparación habría sido difícil de imaginar.
Los detalles industriales importan más que la acción
¿Por qué se mueve Apple ahora? Hay tres razones.
Primero, la capacidad de TSMC está tocando techo. La capacidad de 2nm/A14 de TSMC ya está reservada hasta mediados de 2027. Aunque Apple quiera aumentar pedidos, apenas hay espacio en la fila.
Segundo, la demanda de chips de IA está saturando la capacidad de foundry. Nvidia, AMD y Broadcom compiten por capacidad de TSMC. La demanda anual de iPhone de Apple es estable, pero estabilidad no significa prioridad.
Tercero, la geopolítica. El riesgo de cadena de suministro en torno a Taiwán no necesita mucha explicación. Durante los últimos tres años, Apple ha ensayado la dispersión hacia Estados Unidos e India. Este acuerdo convertiría el ensayo en un cambio estructural.
El coste es evidente. Históricamente, los rendimientos de proceso de Intel han estado por detrás de TSMC. Si Apple entrega a Intel una parte vital de la serie M, al menos las dos primeras generaciones de productos cargarán con el riesgo de que el yield no salga como se espera.
Cook parece dispuesto a asumirlo. Ese es el punto más importante de esta noticia.
Qué significa para la industria de IA
La relación directa es Apple Silicon. Las próximas generaciones, M6 y M7, deberían incorporar capacidades de IA en el dispositivo más potentes. Si los rendimientos de Intel se estabilizan, la línea Apple Intelligence tendrá una base de hardware más controlable.
La relación indirecta es mayor: se enciende otra cadena de suministro estadounidense de chips de IA fuera de Nvidia y AMD. Intel no solo habla con Apple. También negocia con Reflection AI, SpaceX y el Pentágono. Si el acuerdo Apple-Intel funciona, los siguientes en buscar fabricación en Intel podrían ser empresas de IA de segunda ola que diseñen sus propios chips, como OpenAI o Anthropic.
Cuánto tiempo puede seguir tranquila Nvidia dependerá de la estabilidad con la que Intel ocupe esta posición de segunda fuente.
Fuentes: Apple and Intel have reached a deal to produce future chips (9to5Mac); Intel shares soar on Apple chip deal report. Here's why it signals a total pivot for chipmaking (CNBC); CocoLoop, Apple reportedly strikes deal for Intel to make some of its chips (Tom's Hardware)