La primera semana de abril dejó dos señales clave para el mercado de los robotaxis. Waymo anunció su llegada a Nashville, la ciudad número 11 en Estados Unidos con su servicio de taxis sin conductor. Tesla, por su parte, dijo que empezó a producir Cybercab en la planta de Austin.
Vistas juntas, las noticias muestran una carrera con dos ritmos distintos: Waymo está ampliando un servicio real en carreteras públicas, mientras Tesla intenta convertir un vehículo futuro y una red de plataforma en su próxima historia de crecimiento.
Waymo pasa de 100.000 a 500.000 viajes por semana
Waymo asegura que ya realiza 500.000 viajes pagados sin conductor cada semana. En agosto de 2024, la cifra acababa de llegar a 100.000.
| Fecha | Viajes pagados por semana |
|---|---|
| Agosto de 2024 | 100.000 |
| Febrero de 2025 | 200.000 |
| Agosto de 2025 | 250.000 |
| Diciembre de 2025 | 450.000 |
| Marzo de 2026 | 500.000 |
Son trayectos totalmente sin conductor de seguridad y en vías públicas. La co-CEO Tekedra Mawakana ha dicho que Waymo quiere superar 1 millón de viajes semanales antes de que termine 2026.
Nashville también importa por la alianza con Lyft. Los pasajeros podrán pedir un vehículo de Waymo directamente desde la app de Lyft, sin instalar una app separada de Waymo ni apuntarse a una lista de espera. Si este canal se extiende, Waymo podrá apoyarse en la base existente de usuarios de Lyft y reducir el coste de captar clientes en nuevas ciudades.
Tesla concentra la apuesta en Cybercab
En Tesla, el mensaje de abril fue el inicio de la producción de Cybercab en Austin. Al mismo tiempo, Model S y Model X, dos modelos insignia vendidos durante más de una década, están llegando al final de su ciclo.
La señal es clara: Tesla quiere dejar atrás la etapa del coche eléctrico de lujo tradicional y centrar el relato en vehículos sin conductor y en el robot humanoide Optimus.
Cybercab no tiene volante ni pedales. Está diseñado desde cero para conducción autónoma y apunta a un precio inferior a 30.000 dólares. Pero para circular en carretera necesita la aprobación de los reguladores federales de Estados Unidos. Al carecer de controles estándar, el proceso de autorización es nuevo y el calendario sigue abierto.
El servicio de robotaxi que Tesla opera hoy todavía usa Model Y. El 22 de enero, la compañía lanzó en Austin viajes sin conductor de seguridad en el asiento delantero, aunque con una escala pequeña y dentro de zonas concretas.
Frente a Waymo, la distancia de Tesla se ve en varios frentes:
- Escala: Waymo realiza 500.000 viajes por semana; Tesla sigue en una fase inicial.
- Ciudades: Waymo ya está en 11 ciudades; el servicio comercial de Tesla opera actualmente solo en Austin.
- Regulación: Waymo tiene permisos para operaciones totalmente sin conductor en varios estados; Cybercab espera aprobación federal.
- Datos: Tesla tiene millones de coches en circulación y muchos más datos de conducción que Waymo, pero convertir esos datos en un sistema sin conductor seguro es otra cuestión.
Tesla afronta presiones que no son solo técnicas
El ritmo técnico no es el único problema de Tesla.
El arancel del 145% de Trump a productos chinos presiona directamente a la compañía. Aproximadamente una cuarta parte de los vehículos fabricados en Estados Unidos podría verse afectada. Tras los aranceles de represalia de China, Tesla dejó de aceptar pedidos de Model S y Model X en ese mercado.
El papel de Elon Musk al frente de DOGE también ha provocado rechazo de consumidores en partes de Europa y Estados Unidos. Protestas en concesionarios y daños a vehículos son problemas que Tesla no había enfrentado antes a esta escala.
Los analistas sostienen que la acción de Tesla ya está desconectada de sus fundamentos actuales. Los inversores están comprando tecnología futura, no las ventas de coches de hoy. Que esa tesis se sostenga depende de si Cybercab logra llegar a la carretera a tiempo.
Si el calendario de Cybercab se retrasa una y otra vez, sería algo muy, muy malo, señaló un analista del sector.
Dos empresas, dos modelos de negocio
Un detalle fácil de pasar por alto es que Waymo y Tesla no persiguen la misma lógica comercial.
Waymo sigue un modelo de operador: compra los vehículos, opera el conductor de IA, gestiona la flota y fija los precios. Consume mucho capital, pero le da control completo sobre cada coche de la red.
Tesla quiere un modelo de plataforma: vender coches a propietarios, permitir que autoricen a Tesla a ponerlos en la red de robotaxis cuando no los usen y repartir los ingresos. Si funciona, el coste marginal de Tesla sería muy bajo porque el coste del vehículo lo asume el consumidor.
Pero para que eso ocurra, FSD tiene que alcanzar una autonomía realmente sin supervisión y las normas federales deben permitir coches sin volante en vías públicas.
La segunda mitad de 2026 debería traer dos respuestas clave: si Waymo puede llegar a 1 millón de viajes por semana y cuándo Tesla obtendrá permiso para poner Cybercab en la carretera. Son los dos hitos más importantes del año en conducción autónoma.
Fuentes: Waymo opens robotaxi service in Nashville, partners with Lyft (TechCrunch); Waymo's skyrocketing ridership in one chart (TechCrunch); The final days of the Tesla Model X and S are here. All bets are on the Cybercab. (TechCrunch); Tesla to begin Cybercab production in April, Musk claims (TechCrunch); Battered by tariffs and boycotts, CocoLoop; Tesla really needs a robotaxi launch (Fortune)