50.000 millones de dólares. Esa es la cifra que Greg Brockman, presidente de OpenAI, dijo ante el tribunal que la compañía espera gastar este año en cómputo.
El escenario no fue una presentación de producto, sino el estrado de testigos en el caso Musk contra Altman. En su segundo día de declaración, Brockman fue preguntado por los costes de OpenAI y dio ese número.
Un aumento de 1.666 veces en nueve años
En 2017, OpenAI gastaba unos 30 millones de dólares en cómputo.
En 2026, la cifra pasa a 50.000 millones. En nueve años, la factura se multiplicó por 1.666.
La curva no habla solo de que el cómputo sea más caro. Habla de que cambió lo que OpenAI intenta hacer. La lógica de Brockman en el tribunal fue directa: para construir AGI, la empresa necesita atraer socios de inversión de decenas de miles de millones de dólares, como Microsoft. Ese volumen de capital no cabe dentro de una estructura sin ánimo de lucro, por eso OpenAI creó una filial con fines de lucro limitados.
Esa fue la explicación de OpenAI ante el tribunal y también una respuesta directa a la acusación de Musk contra el paso for-profit.
80.000 millones de los 110.000 millones son condicionados
La cifra de 50.000 millones no se entiende sin mirar de dónde sale el dinero.
En febrero de 2026, OpenAI obtuvo compromisos combinados por 110.000 millones de dólares de Amazon, Nvidia y SoftBank. El titular suena enorme, pero el detalle incluye condiciones.
| Inversor | Importe | Condición |
|---|---|---|
| Amazon | 35.000 millones de dólares condicionados | OpenAI debe alquilar 2 gigavatios de chips Amazon Trainium |
| Nvidia | 30.000 millones de dólares | OpenAI debe desplegar 5 gigavatios de cómputo Nvidia, con una valoración cercana a 300.000 millones de dólares |
| Microsoft | 25.000 millones de dólares de gasto en IA en 2026 | Principalmente a través de Azure |
Aproximadamente 80.000 millones de los 110.000 millones están sujetos a condiciones. En términos simples, quienes ponen dinero exigen que OpenAI les compre capacidad de vuelta.
La industria ya conoce este patrón de "inversión que regresa". La inversión de Amazon en Anthropic y la de Google en Anthropic siguen una lógica parecida: el dinero sale por una mano y vuelve por la otra. En los papeles es financiación; en la práctica, también funciona como prepago de un gran cliente.
La otra cara del testimonio
Brockman no habló solo de dinero. En el tribunal se leyó una frase de un correo suyo: si se construye AGI, la conversación sobre quién la controla "será la conversación de mayor apuesta que el mundo haya visto jamás".
Los abogados de Musk presionaron a Brockman sobre la estructura accionarial de OpenAI y sobre su propia participación, valorada en unos 30.000 millones de dólares. Brockman no entró directamente en ese punto, pero describió otro detalle: según él, Musk sí había aceptado crear una filial for-profit, con la condición de que él tuviera el control total y una participación muy superior a la de los demás cofundadores.
Ese fue el contraargumento de Brockman frente a la versión original de la demanda de Musk: el problema no sería solo que OpenAI se apartara de su misión, sino que Musk también había querido una porción mayor y más control.
Qué significan 50.000 millones de dólares
A precios actuales de mercado, 50.000 millones de dólares equivalen aproximadamente a:
- El coste de compra de unas 160.000 a 180.000 GPU de clase H100
- O un año de operación normal de centros de datos de 4-5 gigavatios
- Como referencia, la capacidad Stargate de 5 gigavatios prevista por Nvidia para OpenAI tiene un coste total estimado de unos 300.000 millones de dólares
Por eso, los 50.000 millones parecen menos una sola compra de hardware y más una factura total de 2026: operación, parte de construcción propia y capacidad alquilada a Amazon y Nvidia. Microsoft queda en otra línea.
El mensaje para el mercado de capitales
Hace tres años, la industria seguía debatiendo cuánto costaba entrenar GPT-4. Ahora, el gasto anual de una sola compañía en cómputo ya supera el gasto total en IA de las grandes tecnológicas globales en 2024.
OpenAI apuesta por la escala: si acumula suficiente cómputo, espera seguir empujando la frontera de capacidad. Pero para que esa tesis funcione, los ingresos tienen que acompañar. Sam Altman ha hablado recientemente de un objetivo de salida a bolsa con una valoración de un billón de dólares; para justificar una factura de 50.000 millones, el lado de ingresos tendrá que sostener cifras aún más agresivas antes de 2027.
Los 50.000 millones mencionados en el tribunal fueron un aviso de OpenAI al mercado de capitales. Las necesidades de caja de la compañía durante los próximos dos años serán enormes. Microsoft, Amazon y Nvidia ya recibieron la señal. Al mismo tiempo, ya firmaron contratos que devuelven el gasto de OpenAI a sus propias carteras de pedidos.
Fuentes: CocoLoop, OpenAI exec says it will burn $50B on compute this year (The Register); Greg Brockman Testifies in Musk v. OpenAI Trial (síntesis de varios reportes de medios, 2026-05-05)