El nuevo acuerdo de Meta suena a ciencia ficción: colocar alrededor de 1.000 satélites en órbita geoestacionaria, convertir la luz solar en haces infrarrojos y enviar esa energía a granjas solares en la Tierra.
Pero no es una diapositiva. Es un acuerdo de cooperación firmado.
1 GW de sol orbital, con suministro previsto para 2030
La socia es Overview Energy, una startup de Silicon Valley. Meta reservó hasta 1 GW de capacidad solar orbital, una potencia comparable a la de una central nuclear mediana.
La ruta técnica es la siguiente:
- Los satélites se ubicarían en órbita geoestacionaria, a unas 22.000 millas de altura, con unas 1.000 unidades formando una constelación.
- Cada satélite está diseñado para operar durante más de 10 años.
- El sistema recogería energía solar en el espacio, la convertiría en luz de infrarrojo cercano de baja intensidad y la dirigiría a receptores terrestres conectados a granjas solares existentes.
- Una constelación podría cubrir cerca de un tercio del planeta, permitiendo recibir energía desde la costa oeste de Estados Unidos hasta Europa occidental.
El calendario también está definido: la primera demostración orbital está prevista para 2028 y el suministro comercial a la red eléctrica estadounidense comenzaría en 2030.
Marc Berte, CEO de Overview Energy, resumió así la lógica comercial:
"There's a big difference between being in any one energy market, and being in all of the energy markets."
Dicho de forma simple: la energía solar terrestre se vende cuando hay sol en ese mercado; la solar espacial puede seguir los husos horarios. Ahí está el atractivo del negocio.
La segunda pata: almacenamiento de 100 horas
Ese mismo día, Meta anunció también un acuerdo de almacenamiento con Noon Energy:
| Proyecto | Dato |
|---|---|
| Capacidad total | 1 GW / 100 GWh |
| Proyecto piloto | 25 MW / 2,5 GWh |
| Inicio del piloto | 2028 |
| Duración de almacenamiento | Más de 100 horas |
| Tecnología | Celdas de combustible de óxido sólido reversibles y modulares, más almacenamiento basado en carbono |
Una batería de litio de cuatro horas ya resulta útil. Cien horas son otra escala. Junto con electricidad enviada desde la órbita, el objetivo es claro: mantener los centros de datos de IA funcionando las 24 horas.
Por qué Meta, y por qué ahora
Primero hay que mirar el tamaño del problema. En 2024, Meta consumió más de 18.000 GWh de electricidad, equivalente al uso anual de unos 1,7 millones de hogares estadounidenses. Eso fue antes del entrenamiento completo de LLaMA 4.
El entrenamiento de modelos de nueva generación, el aumento de la inferencia, la voz en tiempo real y la generación de video elevan la demanda eléctrica.
Meta ya ha firmado una larga lista de contratos de energía limpia:
- Más de 30 GW en contratos de energía limpia acumulados.
- 7,7 GW de energía nuclear, con acuerdos relacionados con Vistra, TerraPower, Oklo y Constellation Energy.
- Geotermia de nueva generación con Sage Geosystems y XGS Energy.
- Ahora suma energía solar orbital y almacenamiento de 100 horas.
Al combinar nuclear, geotermia, generación desde el espacio y almacenamiento de muy larga duración, el mensaje queda claro: Meta no quiere que la red eléctrica sea el cuello de botella de la IA.
¿Puede funcionar de verdad?
Transmitir energía a gran escala desde el espacio para 2030 no será fácil. La eficiencia de conversión láser, las normas de seguridad para haces de infrarrojo cercano, los recursos orbitales y los permisos de estaciones receptoras terrestres pueden retrasar el plan.
Lo interesante no es solo si la tecnología funcionará, sino quién está dispuesto a pagar ahora por infraestructura que todavía no existe.
Las grandes compañías de IA se están acostumbrando a firmar acuerdos anticipados para cubrirse ante futuras restricciones de suministro. Nuclear, geotermia y ahora solar espacial siguen el mismo patrón. Los proyectos energéticos se miden en décadas; la demanda de cómputo de IA puede cambiar mes a mes. Cuando esas curvas no encajan, moverse antes importa.
La apuesta de Meta no es solo tecnológica. También apuesta a que, en 2030, la energía disponible en tierra quizá no sea suficiente.
Si esa es la respuesta, el contrato de hoy valdrá mucho.
Fuentes: Meta inks deal for solar power at night, beamed from space (TechCrunch); CocoLoop; Powering AI, Strengthening the Grid (Meta Newsroom)