Halliday no está persiguiendo otra cámara para la cara. La segunda generación de sus gafas inteligentes G2 muestra subtítulos, traducciones, decisiones y tareas en la parte superior de las lentes, mientras elimina la cámara por completo.
El producto se anunció el 21 de julio con un precio de 599 dólares. La reserva cuesta 10 dólares y ofrece 100 dólares de descuento en la compra final. Los primeros envíos están previstos para septiembre de 2026. La propuesta se parece menos a un teléfono en la cara y más a una pantalla de apoyo para mirar unos segundos durante una reunión.
Sin video, solo la reunión
La función central se llama Meeting Flow. Ofrece subtítulos en directo, traducción en más de 45 idiomas, búsqueda rápida, seguimiento de temas, confirmación de decisiones y revisión de compromisos. Después de la reunión, la transcripción y el resumen pasan a la aplicación complementaria.
The Verge vio un flujo más concreto: Thread Tracker muestra cómo una reunión pasa de presupuesto a contratación y plazos; Decision Confirmation extrae las conclusiones; Commitment Check comprueba si una tarea tiene responsable y fecha límite.
Es una promesa más estrecha que la idea de reemplazar el teléfono con gafas de IA. Precisamente por eso se puede probar mejor. El fallo habitual en reuniones no es la falta de video, sino oír mal, anotar poco y olvidar seguimientos.
La privacidad no desaparece
Quitar la cámara es la diferencia más visible. WIRED recuerda que gafas con cámara como las Meta Ray-Ban ya han generado temores de abuso, mientras Even Realities también ha usado el diseño sin cámara como argumento central.
Aun así, el audio sigue siendo delicado. G2 utiliza micrófonos para capturar reuniones y WIRED señaló que no tiene una luz que avise a las personas cercanas de que se está grabando. Un contacto de medios de Halliday dijo a WIRED:
The user should disclose to the room that the recording is in progress, as it is required by any other recording device.
El límite vuelve al usuario. Para una empresa, la revisión no termina en el hardware. También incluye consentimiento de grabación, retención, acceso a transcripciones y controles de exportación.
La pantalla ya parece más útil
La primera generación de Halliday tuvo problemas de comodidad visual. Victoria Song, de The Verge, escribió que la pequeña ventana de la demo en CES 2025 era difícil de alinear y le dejó los ojos cansados tras 30 minutos. G2 cambia a guías de onda binoculares, con una pantalla para cada ojo.
Las especificaciones son más claras: 600 x 300 por ojo, brillo máximo de 1.600 nits, matriz de cuatro micrófonos, unas 12 horas de uso típico y captura de voz a unos dos metros según QbitAI. No es un visor de AR. La apuesta está en mirar arriba unos segundos durante la reunión.
Una ruta estrecha que sí se puede medir
El hardware de IA reciente se está dividiendo en tareas más pequeñas. OASIS apuesta por entrada de voz discreta, Moonix por gafas ligeras de memoria y Halliday por asistencia en vivo para reuniones. La competencia no está en el tamaño del modelo, sino en cómo pasar intención y contexto a la IA cuando teléfono o teclado estorban.
Las próximas señales son concretas: si Meeting Flow se usa después de los envíos de septiembre, si la IA separa de forma estable decisiones y conversación, y si las empresas aceptan gafas de audio sin luz de grabación.
Fuentes: QbitAI, The Verge, WIRED, CocoLoop, materiales públicos de Halliday; se verificaron anuncio, precio de 599 dólares, depósito de 10 dólares, descuento de reserva de 100 dólares, resolución de 600 x 300 por ojo, brillo de 1.600 nits, traducción en 45 idiomas, batería de 12 horas, postura sobre aviso de grabación y plan de envíos en septiembre.