Musk presenta AI1, el satélite de SpaceX para centros de datos orbitales

SpaceX está a pocos días de tocar la campana, con una valoración objetivo cercana a 1,75 billones de dólares. En ese momento, Elon Musk publicó en X un video de media hora con el diseño de un satélite pensado para trasladar centros de datos de IA desde tierra a la órbita.

Un centro de datos en el cielo más ancho que un Boeing 747

El satélite se llama AI1. Desplegado, alcanza 70 metros de envergadura, algo más que un Boeing 747. Su módulo de cómputo está diseñado para 120 kilovatios en operación normal y hasta 150 kilovatios en pico.

Musk lo describió como más simple que un satélite Starlink. La lógica es que AI1 no necesita todo el sistema de comunicación con tierra de Starlink. Los satélites se enlazarían por láser, se alimentarían con energía solar y podrían tener una estructura más limpia.

El módulo de cómputo también es reemplazable. No queda atado a un solo proveedor de chips, algo relevante mientras SpaceX y Tesla impulsan Terafab para fabricar chips propios.

También una historia para la salida a bolsa

El momento elegido no parece casual. Musk mostró el diseño de AI1 el 8 de junio. SpaceX prevé fijar precio el 11 de junio y debutar el 12 de junio, con una valoración objetivo de unos 1,75 billones de dólares y una captación de 75.000 millones.

En febrero, SpaceX integró por completo xAI, la empresa de Musk. Tras la operación, la valoración combinada llegó a 1,25 billones de dólares. La IA es ya una de las piezas más valiosas del relato de SpaceX. AI1 dice a los inversores que la compañía no solo lanza cohetes: quiere construir infraestructura de IA en el espacio.

La versión de un millón de satélites

AI1 es un concepto de unidad. El plan mayor apareció antes en una solicitud de SpaceX ante la FCC: hasta un millón de satélites solares en órbitas de 500 a 2.000 kilómetros, formando un centro de datos orbital distribuido.

Un satélite no sería enorme por sí solo, pero un millón de unidades sumarían cómputo a escala de gigavatios. El documento habla de enviar un millón de toneladas de satélites al año para alcanzar 100 gigavatios de cómputo de IA, una cifra equivalente a cerca de una quinta parte del consumo eléctrico actual de EE. UU.

La producción también tiene nombre propio: una fábrica Gigasat de 11 millones de pies cuadrados, con la que SpaceX pretende generar 1 gigavatio de cómputo de IA al año desde el espacio a partir de finales de 2027.

Por qué poner centros de datos en el espacio

Los centros de datos terrestres están limitados por electricidad y suelo. La demanda de IA eleva el consumo de energía, agua y terreno, por lo que grandes tecnológicas ya miran conceptos marítimos y orbitales.

La órbita ofrece ventajas reales: energía solar casi continua y una lógica distinta para disipar calor en el vacío. Los retos son igual de reales: coste de lanzamiento, mantenimiento orbital, radiación y transmisión estable de grandes volúmenes de datos entre satélites separados por cientos de kilómetros.

Por ahora, AI1 es un diseño, no un centro de datos funcionando en órbita. Musk apunta a finales de 2027 para la producción. Antes, SpaceX tendrá que superar tanto la ejecución técnica como la pregunta de mercado: si los inversores pagarán 1,75 billones de dólares por la historia del centro de datos espacial.

Fuentes: CocoLoop, Elon Musk's first-gen orbital data center craft spans wider than a Boeing 747 (Tom's Hardware), SpaceX details AI1 satellite 'data center,' claims 150kW peak compute (Data Center Dynamics), SpaceX reveals its first orbital data center (Yahoo Finance)