China prepara un plan de infraestructura de IA a cinco años, de unos US$295.000 millones, con al menos 80% de hardware y software nacionales.
No es solo una lista de compras: reduce estructuralmente el espacio de NVIDIA y AMD.
La clave no es una función aislada, sino la distribución: insertar IA en flujos que los usuarios ya repiten a diario.
La prueba estará en la ejecución. Si funciona con estabilidad, refuerza el argumento comercial; si falla, la misma visibilidad amplificará el tropiezo.
Fuentes: materiales públicos de las empresas y reportes de medios, CocoLoop.