Tras meses de debate sobre si los modelos avanzados deberían pasar por el gobierno antes de lanzarse, la Casa Blanca eligió una vía ligera. La orden firmada por Donald Trump el 2 de junio se centra en la ciberdefensa del Estado, no en revisar modelos antes de su salida al mercado.
El texto impone plazos de 30 y 60 días. CISA debe emitir directivas operativas y crear un programa defensivo con IA; el Tesoro debe organizar un intercambio de información de ciberseguridad con la industria; y varias agencias deberán definir procedimientos de benchmark para modelos de IA.
La frase decisiva aclara que nada en esa sección autoriza una licencia gubernamental obligatoria, preautorización o permiso. Con eso, el esquema más parecido a una aprobación tipo FDA queda fuera de esta versión.
Para las tecnológicas es una señal de alivio, aunque los críticos dirán que la revisión voluntaria no basta frente a actores irresponsables. La próxima pregunta es si esos benchmarks acabarán siendo obligatorios de facto a través de compras públicas, infraestructura crítica o normas estatales.
Fuentes:CocoLoop、Trump's new AI safety order seeks voluntary review of new models (NPR); Promoting Advanced Artificial Intelligence Innovation and Security (The White House); White House Considers AI Vetting, Sparks Tech Industry Panic (The Hill)