Siri AI llega en beta, de momento solo en inglés

El 14 de septiembre, Apple lanzó iOS 27, iPadOS 27, macOS 27, watchOS 27 y visionOS 27, con el asistente rediseñado llegando junto al sistema bajo el nombre de Siri AI. El comunicado oficial es directo: a partir de ese día, la función se distribuye en formato beta, con soporte solo para inglés; francés, japonés, coreano, portugués y español tendrán que esperar hasta el mes siguiente.

La lista de dispositivos compatibles es más reducida que en años anteriores. En el caso del iPhone, se trata de la serie iPhone 16 en adelante, más el iPhone 15 Pro y el 15 Pro Max; el iPad necesita chip M1 o superior, o ser el iPad mini con A17 Pro; el Mac necesita M1 o superior, y entre los portátiles se incluye aparte el MacBook Neo con A18 Pro; el Apple Watch debe ser Series 9 o superior, Ultra 2 o superior, o el SE 3, y debe estar emparejado con un iPhone compatible. El Vision Pro también está en la lista.

Qué puede hacer

Esta vez Apple apuesta por el contexto personal. Siri AI puede buscar información en mensajes, correos y fotos, percibe lo que se muestra en pantalla en ese momento, y también se han habilitado acciones a nivel de sistema dentro de las apps: los dos ejemplos que cita el comunicado son redactar un correo desde cero y elegir un conjunto de fotos, editarlas y compartirlas. Entre las apps de terceros, WhatsApp y Audible ya están integradas, mientras que Microsoft Outlook, Notability y Tripsy llegarán más adelante.

Siri ha obtenido una app propia. El historial de conversaciones se sincroniza a través de iCloud y, según Apple, con cifrado de extremo a extremo, de modo que se puede continuar una conversación al cambiar de dispositivo. Visual Intelligence, antes exclusivo del iPhone, se amplía ahora a iPad, Mac y Vision Pro; las herramientas de escritura pueden generar un borrador a partir de una sola frase descriptiva y también corrigen automáticamente dentro de apps de terceros.

En esta misma tanda de actualizaciones hay también varias novedades sin relación con Siri: Fotos incorpora las herramientas Spatial Reframing y Extend, Clean Up se ha mejorado, Image Playground ya genera imágenes de estilo realista, Safari organiza las pestañas por su cuenta y avisa de bajadas de precio, la app Salud rediseñó su interfaz y añadió la pestaña Insights, y en el Apple Watch llegan Sound Recognition, Live Rewind, Siri Recap y un Shazam más potente.

Tres limitaciones en letra pequeña

La primera es la región. En la UE, Siri AI no está disponible desde el lanzamiento de iOS, iPadOS y watchOS; en China, las funciones relacionadas deben esperar a que concluya el proceso regulatorio. Los dos mayores mercados internacionales de Apple quedan fuera de esta primera oleada.

La segunda es el volumen de uso. Apple deja claro que las funciones que dependen del servidor tienen un límite diario, y que más adelante lanzará un plan de pago para ampliarlo. Cuántas solicitudes permite exactamente la cuota gratuita, y qué ocurre al superarla, es algo que el comunicado no menciona en ningún momento.

La tercera es el origen del modelo. Según Apple, la base es su propio Apple Foundation Models; en el dispositivo se ejecuta AFM Core Advanced, un modelo desarrollado en colaboración con Gemini, de Google. En cuanto a privacidad, se mantiene el esquema de dos etapas entre procesamiento en el dispositivo y Private Cloud Compute; el comunicado utiliza literalmente la frase "Personal data is not stored nor made accessible to Apple or anyone else". Las funciones de audio del Apple Watch, por su parte, pasan por el aislamiento de hardware Secure Exclave.

"A profoundly more capable and conversational assistant."

Así describe Apple el posicionamiento del nuevo Siri.

Si se ponen estas tres limitaciones juntas, se aprecia que Apple se ha dejado un margen considerable. En el vocabulario de Apple, la palabra beta suele significar que la función todavía puede cambiar, o incluso retirarse; el límite diario de uso, por su parte, mantiene el riesgo del coste de los servidores dentro de un rango controlable. En la presentación de junio de este año, el asistente se mostró como un producto terminado; tres meses después, al llegar de verdad a los usuarios, viene con un beta por delante y una serie de restricciones detrás.

La pelea por la puerta de entrada

Visto en conjunto durante el último mes, la puerta de entrada de los asistentes en móviles y ordenadores está siendo disputada por varias empresas a la vez. La semana pasada Google lanzó la versión de escritorio de Gemini para Windows, empezando por hacerse con el atajo Alt + Espacio, dejando para más adelante, por tandas, el contexto de pantalla, el dictado de voz entre apps y el acceso a carpetas locales; OpenAI, en cambio, apuesta por las fuentes de datos y los permisos empresariales, convirtiendo su asistente en un punto de consulta conectado a siete fuentes de datos y seis herramientas de kanban.

La posición de Apple es distinta a la de ambas. La compañía no necesita pelear por la puerta de entrada, porque Siri lleva más de diez años instalado en el sistema; el reto que tiene delante es otro: rehacer un punto de entrada que nunca ha sido lo bastante bueno, y acertar a la primera en cientos de millones de dispositivos ya en uso. Que el alcance de este lanzamiento sea tan reducido probablemente tiene que ver con la dificultad de ese reto: inglés, fuera de la UE, fuera de China, en beta y con límite diario de uso; cuatro restricciones que se estrechan a la vez, dejando un número de usuarios con la experiencia completa muy inferior al total de dispositivos con iOS 27 instalado.

Para los usuarios en China, quien actualice el sistema hoy verá la nueva interfaz y algunas funciones locales, pero Siri AI todavía tendrá que esperar. Apple no ha dicho cuánto durará la fase beta, ni tampoco ha dado detalles sobre el precio o el calendario del plan de pago.

Fuentes: comunicado oficial de Apple Newsroom, CocoLoop, Macworld; la lista de dispositivos, el calendario de idiomas y las restricciones regionales siguen lo indicado por Apple.