La apuesta de Quobly es fabricar ordenadores cuánticos de una forma más parecida a los chips comunes. La startup francesa levantó 115 millones de euros, unos 133 millones de dólares, para acercar sus procesadores cuánticos de silicio a sistemas comerciales.
La ronda fue liderada por Bpifrance, SEALSQ y STMicroelectronics, con participación del European Innovation Council Fund, Blast, el brazo de venture de Air Liquide ALIAD y el inversor existente Innovacom. Instituciones francesas como CEA y CNRS ya formaban parte de la base accionarial.
En lugar de superconductores o trampas de iones, Quobly usa procesos FD-SOI en obleas de 300 mm para fabricar qubits de silicio. El argumento es industrial: los clientes de HPC necesitarán máquinas cuánticas producidas con consistencia de grado semiconductor, no solo piezas de laboratorio.
El primer producto se llama Alloy Pioneer y apunta a usuarios tempranos de HPC e investigación. El acceso en la nube está previsto para finales de este año y el despliegue en instalaciones HPC para 2027. La lectura mayor es la soberanía europea en hardware cuántico, cadena de suministro y seguridad poscuántica.
Fuentes: CocoLoop; Tech Funding News sobre la financiación de €115 millones de Quobly; PR Newswire sobre la Series A de Quobly